A estas alturas, la inmensa mayoría de nosotros ha oído hablar del Software Libre. La Administración lo defiende a capa y espada. Lamentablemente sólo de cara a la galería, porque en la práctica, sigue gastando cantidades millonarias en Software Comercial y en sus oposiciones exigen Word y Excel en vez de ser consecuentes y pedir Writer y Calc (de la suite Open Office). Ya en 2005 el Tribunal de Cuentas criticó a la Administración por su favoritismo injustificado hacia el Software Propietario en perjuicio del Software Libre.
Una opinión generalizada por parte de los usuarios sobre el Software Libre es que es de menor calidad que el Sofware Comercial. Esta idea no es totalmente cierta, ni el planteamiento es el adecuado. Algunas aplicaciones libres como el Sistema Operativo Linux son incluso mejores que sus competidores comerciales. En otras ocasiones hay que reconocer que el software propietario ofrece más calidad, pero ¿a qué precio? Si todos los que usaran Microsoft Office, Adobe Photoshop, etc. tuvieran que pagarlo en vez de obtenerlo por otros medios cuestionables, ¿quién lo usaría?
Muchas, muchísimas personas que utilizan estos programas comerciales no aprovechan ni el 10% de su funcionalidad, pero aún así, cargan su disco duro de megas y más megas de software que no llegan a utilizar plenamente jamás. No voy a pedirte que borres todo tu software comercial y lo sustituyas por libre (para ello el primer paso tendría que darlo la Administración), pero sí que mantengas los dos, que los compares y que le des una oportunidad a esta filosofía de software que siempre redundará en beneficio de la cultura.
Si estás interesado en un excelente suite ofimática al estilo de Microsoft Office, ¿por qué no prueba la suite gratuíta OpenOffice. Si te gusta el retoque fotográfico, ¿has probado Gimp? Si lo tuyo es maquetar, ¿qué me dices de Scribus? ¿Y de InkScape para el diseño vectorial? Se trata de Software Libre de gran calidad y en español. No te prives de la oportunidad de problarlos.


















