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Inicio Fotografía digital Opinión ¿Por qué mejorar nuestras fotografía digitalmente?

¿Por qué mejorar nuestras fotografía digitalmente?

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Cuando vemos una fotografía que destaca por su calidad, a veces escucho con asombro por parte de algunas personas el típico comentario "es que está hecha con el ordenador", como queriendo decir que la foto no tiene ningún mérito, que ha sido obra de la omnipotente tecnología actual que todo aquel que la desconoce, la imagina sencilla, automática y totalmente eficaz.

Otras veces, cuando nuestro improvisado crítico se imagina la cruda realidad que oculta el no siempre aséptico teclado de nuestro ordenador, los ataques provienen del profundo convencimiento de que la imagen que contemplamos es una falsificación de una escena que pudo -o no- haber existido alguna vez.

Pues hay algo que quiero dejar bien claro: si cualquiera de nosotros paseamos por un bosque el mismo día, a la misma hora y contemplamos un mismo árbol desde el mismo ángulo, cada uno estará percibiendo una imagen diferente de esa planta, pues no podemos separar nuestras vivencias personales de la realidad que contemplamos.

No ve el mismo árbol un botánico que un agricultor, ni el adolescente que ha dado su primer beso bajo él lo ve de la misma forma que aquel señor que ha estado almorzando a su sombra.

La alteración consciente de la imagen que vemos se ha producido desde los inicios de la fotografía.

hojas La alteración consciente de la imagen que vemos se ha producido desde los inicios de la fotografía. Esta transformación venía dada por las carencias técnicas. Por ejemplo, antes las fotografías eran en blanco y negro ¿Por qué? ¿Es que a principios del siglo XX los prados no eran verdes ni los cielos azules? La respuesta evidente, es que se trata de una modificación de la realidad debido a las limitaciones técnicas propias de la época.

A medida que avanzan las tecnologías podemos ser más fieles a la realidad, pero ¿a qué realidad? Cuando intentamos transmitir la grandiosidad de un paisaje mediante una foto, es frecuente que el resultado sea decepcionante. Esto se debe a que la capacidad de nuestra retina de captar la luz y de nuestro cerebro de interpretarla es infinitamente superior a la mejor de las cámaras.

Vemos un paisaje con todo su esplendor independientemente de que haya zonas fuertemente iluminadas y otras en penumbra. Y las pequeñas imperfecciones del paisaje (una bolsa de plástico o un poste de la luz) nos pasan desapercibidas porque nuestro cerebro sabe que no queremos verlas en ese momento.

La fotografía mejorada digitalmente es una necesidad incuestionable que nos ayuda a percibir la imagen de forma similar a la idea de realidad que tenemos en mente y nos permite transmitirla. Ahora bien, el límite que separa la mejora de la calidad en la foto de la creación pura es tan difuso que no seré yo quien diga dónde comienza.